POI, una experiencia formativa basada en la realización de proyectos

2006/06/16 00:00:00 GMT+2
Partiendo del proyecto Guneka y afin a la metodología PBL un grupo de profesores de fabricación mecánica (producción por mecanizado) del IMH presentaron en la jornada Bikain y en el IMH la experiencia piloto llevada a cabo con su grupo de alumnos durante dos cursos académicos.

La comunidad de Formación Profesional realiza anualmente una jornada sobre buenas prácticas llamado Encuentro Bikain. Este año 2006, Imanol Iturria, Ander Elola y Juan Ignacio Irizar presentó su experiencia el 15 de junio pasado en la sede que la Viceconsejería de Formación Profesional tiene en Lakua y posteriormente, el 16 de junio, se realizó una segunda presentación en el Instituto de Máquina-Herramienta.

El trío de profesores nos han roto los esquemas del aula de aprendizaje, y del profesor "radiocaset" de un extremo, nos muestran al profesor "guía" y "jefe de empresa". Los alumnos, como si fueran los trabajadores empleados de una empresa en lugar de aprender asignaturas aprenden a desarrollar proyectos, siguiendo el proceso de un día de trabajo en la empresa. “El alumno aprende haciendo, y haciendo se interiorizan las actitudes, que posteriormente se manifiestan de forma automática una vez que se encuentra trabajando en la empresa.

ANTECEDENTES

El IMH - Instituto de Máquina-Herramienta desde el inicio de actividades en 1991, tiene como misión la de formar técnicos cualificados y responder de forma integral a la demanda de personal técnico de la empresa.

En esta vía, el IMH fue pionero en la puesta en marcha de los módulos experimentales y de su posterior adaptación a los ciclos formativos que actualmente se imparten. En la misma línea el IMH ha impulsado la revisión de los modelos organizativos tradicionales que tenía como paradigma a la clase magistral, en la que el alumno era un mero receptor del conocimiento del profesor; impulsando el Equipo de Aula como concepto en el que la enseñanza se basa en una colaboración entre profesores y alumnos, donde el profesor pasa a ser el dinamizador que hace que el alumno aprenda a aprender, adquiriendo las competencias precisas en base al desarrollo de proyectos que se desarrollan de forma progresiva.

En los últimos contrastes que el IMH realiza con empresas para analizar sus necesidades y revisar sus programaciones, se constata la necesidad de desarrollar habilidades (comunicación, argumentación.) y actitudes (entrega, colaboración, compromiso, iniciativa, participación, ..) que complementen al conocimiento técnico.

En este sentido, ni los alumnos del 2006 son los de hace 10 años, ni las metodologías de hace 10 años son válidas si no son revisadas. Los modelos escandinavos desarrollados entorno al aprendizaje basado en problemas, constituyen un buen soporte teórico para las transformaciones precisas.

En este contexto, durante los 2 últimos años un equipo de profesores ha desarrollado la experiencia que se presenta.

POI IMH.

En el marco definido con anterioridad un grupo de profesores: Juan Ignacio Irizar, Ander Elola e Imanol Iturria, han definido una serie de proyectos que integran los módulos formativos de los ciclos de Fabricación Mecánica, de modo que los contenidos formativos adquieren todo su significado en su aplicación práctica en los proyectos.

La experiencia se sustenta en el nuevo rol del profesor y en la definición de las aulas y el proceso de enseñanza-aprendizaje como ámbito de creación de valor añadido. El grupo de profesores programa y gestiona conjuntamente los proyectos de modo que enseñan a la vez que aprenden, colaboran ente si, actúan con autonomía y mejoran de forma continuada. Este equipo actúa en un solo ciclo y es el responsable de la acogida de los alumnos, de la programación de actividades, de la impartición, de la evaluación, de la orientación y de la gestión de la formación en la empresa.

Entre las ventajas que se constatan con la experiencia, se apuntan:

  • Un único enfoque en la acogida a los alumnos y en la presentación de objetivos, contenidos y procedimientos de evaluación.
  • Una coordinación entre los módulos que evita los solapes en la medida que se programan las actividades de forma estructurada con el desarrollo de los proyectos.
  • El alumno mejora en su autonomía al conocer en tiempo real su progresión. En este sentido la formación exige una dedicación continuada, lo que incide en un buen desarrollo de sus actitudes.
  • Los criterios de evaluación son comunes con una relevancia de las actitudes de un 40% y un 60% de las pruebas escritas (30% "exámenes", 30% informe del proyecto)

Los profesores asumen el papel de guías del proceso y fomentan la asunción de aquellas actitudes que el alumno encontrará en la empresa cuando termine sus estudios. Como conclusión podemos decir que en el aprendizaje basado en proyectos se crea un contexto de aprendizaje compartido donde alumnos y profesores asumen la responsabilidad del proceso.